Fin de la red de cobre: ¿qué pasa con mi fax?

Qué se cierra, qué se rompe y las cuatro salidas posibles.

Lo que desaparece es la línea telefónica analógica clásica, que se cierra progresivamente por zonas geográficas; no desaparecen ni el número de fax ni la posibilidad de enviar y recibir faxes. Un aparato conectado directamente a una toma de pared acaba quedándose sin tono, y un aparato reconectado a un router IP falla a menudo porque la señal del módem soporta mal la voz sobre IP. Tiene cuatro salidas: un adaptador compatible con T.38, un servicio de fax por correo, un servicio de envío en línea o dejar el fax cuando el destinatario acepta otra cosa. La elección depende de una sola pregunta: ¿solo necesita enviar o también recibir?

Qué se cierra y qué no

Lo que se detiene es la red telefónica conmutada: la línea analógica histórica, aquella en la que el teléfono y el fax se enchufan directamente a una toma de pared y funcionan incluso sin electricidad en el edificio. Los operadores europeos la van cerrando por zonas, tras haber dejado de comercializar líneas nuevas. El reemplazo es la telefonía sobre IP, en la que la voz y el fax pasan por el router de internet.

Lo que no se detiene es el fax en sí. El protocolo es el mismo, los números siguen asignados y localizables, y los organismos que piden un fax lo siguen pidiendo. El cambio afecta al camino entre los dos extremos, no al servicio. Por eso un servicio de envío en línea no se ve afectado por el cierre: en su lado no hay ni línea ni aparato que migrar.

Cómo saber si le afecta

Cuatro indicios, del más sencillo al más fiable.

  • Su fax está enchufado a una toma de pared

    Si se conecta directamente a una toma telefónica de la pared —y no a su router de internet—, casi con seguridad usa una línea analógica, así que el cierre le concierne.

  • Su factura menciona una línea analógica

    La denominación varía según el operador: línea analógica, abono telefónico clásico, red conmutada. En caso de duda, el servicio de atención lo resuelve con una sola pregunta.

  • Sus envíos han empezado a fallar

    Transmisiones que antes salían y que empiezan a fallar sin motivo aparente, a menudo tras un cambio de router o de tarifa, son el síntoma clásico del paso a IP, no de una avería del aparato.

  • Su operador le ha escrito

    Los cierres se anuncian con antelación a los abonados afectados. Es la única fuente que da una fecha válida para su dirección: el calendario no es nacional ni uniforme.

Por qué un fax falla en una línea IP

Un aparato de fax no transmite datos: emite un sonido y cuenta con que ese sonido llegue intacto. La telefonía sobre IP está optimizada para la voz humana: comprime, corrige, disimula la pérdida de paquetes. Todo ello es excelente para una conversación y destructivo para una señal de módem, que exige una restitución fiel más que agradable.

La respuesta técnica existe: el protocolo T.38 desmodula la señal a la entrada de la red, transporta las páginas en paquetes y las vuelve a modular a la salida. Aun así hace falta que su adaptador lo admita y que su operador lo active. Esa es exactamente la pregunta que hay que hacer, en esos términos, antes de comprar nada.

Las cuatro salidas

  1. Conservar el aparato con un adaptador T.38

    Un adaptador ATA compatible con T.38, con un operador que también lo admita, permite conservar el fax y sus costumbres. Es la opción más pesada de montar y la única que mantiene una máquina de papel al final de la cadena.

  2. Pasar al fax por correo electrónico

    Un proveedor le asigna o asume un número y convierte los faxes recibidos en adjuntos. Sin máquina ni línea, pero con una cuota, y la confidencialidad de sus documentos pasa a ser la de su buzón.

  3. Enviar en línea, sin migrar nada

    Si solo necesita enviar, un servicio en línea basta y no exige equipo, ni línea, ni suscripción. Es lo que hace MondialFax, gratis y sin registro. La recepción, en cambio, requiere un número reservado y, por tanto, un servicio de pago.

  4. Dejar el fax

    A menudo la mejor respuesta y la menos considerada: muchos organismos que aceptan fax aceptan también el correo, un espacio seguro o la carta. A veces una llamada evita una migración entera.

¿Y su número de fax?

Un número asignado no desaparece con la tecnología que lo sostenía. La portabilidad permite, en principio, llevarlo a un operador o proveedor que ofrezca fax sobre IP, lo que evita avisar a todos sus corresponsales y reimprimir su papelería. Las condiciones y los plazos dependen del número y de los operadores implicados: conviene comprobarlo antes de dar de baja nada, nunca después.

El orden de las operaciones importa más que la elección técnica. Dar de baja la línea primero y buscar solución después es la forma más segura de perder un número que sus corresponsales llevan quince años usando.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se cerrará mi línea?
No hay una fecha única: el cierre se hace por zonas geográficas, con un calendario propio de cada operador y revisado con el tiempo. La única respuesta válida para su dirección es la de su operador, y se le notifica con antelación.
¿Mi fax dejará de funcionar de un día para otro?
En una línea analógica cerrada no hay tono y el aparato queda inservible tal cual. En una línea ya pasada a IP el escenario habitual es otro y más desconcertante: el aparato parece funcionar, pero las transmisiones fallan de forma irregular.
¿Hay que comprar un fax nuevo?
Rara vez. El problema no está en el aparato sino en cómo viaja la señal: un fax nuevo en la misma línea IP mal configurada fallará igual. Lo que hay que verificar es la compatibilidad con T.38, en el adaptador y en el operador.
¿Puedo seguir enviando un fax sin línea telefónica?
Sí. Un servicio de envío en línea no usa ni su línea ni su aparato: el documento va de su navegador a nuestros servidores, que marcan el número. Es gratuito y sin registro en MondialFax, y el cierre de la red de cobre no cambia nada.

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