Fax o correo electrónico: ¿cuál elegir para un documento importante?

Respuesta breve

El correo electrónico es más rápido y cómodo, pero puede filtrarse sin que lo sepas. El fax genera una confirmación emitida por el propio aparato del destinatario. La elección adecuada depende de lo que acepte tu destinatario y de lo que tengas que demostrar más adelante.

Lo que aporta cada canal

El correo electrónico es el más rápido y cómodo, pero puede acabar en la carpeta de spam o filtrarse sin que lo sepas, y un acuse de lectura nunca está garantizado. El fax ofrece una confirmación emitida por el propio aparato del destinatario, en uno o dos minutos y gratis con MondialFax. La carta certificada es la más lenta y la única de pago, pero es la que el derecho regula con mayor precisión.

La pregunta adecuada

La elección casi nunca se hace sobre «cuál es el mejor», sino sobre dos preguntas: ¿qué acepta mi destinatario y qué tendré que demostrar más adelante? Un organismo que publica un número de fax y no una dirección de correo electrónico ha respondido a la primera; un plazo legal que cumplir responde a la segunda.

Combinar los canales

Para un documento importante, nada impide usar dos: un fax por la rapidez y la confirmación de transmisión, acompañado de un correo electrónico o una carta certificada según lo que exija la norma aplicable. Guarda el acuse de recibo del fax con una copia del documento enviado.

Lo esencial

  • Correo electrónico: rápido, pero puede filtrarse sin que lo sepas.
  • Fax: confirmación emitida por el aparato del destinatario.
  • Carta certificada: la más regulada por el derecho, y la única de pago.
  • Elegir según lo que acepte el destinatario y lo que haya que demostrar.

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